Aunque evidentemente el deporte siempre es aconsejable, en aquellos casos en los que nos hayamos decidido por uno de los que presentan el contacto entre los competidores como su forma de ser, debemos ser todo lo cuidados posible para evitar tener inconvenientes, como pueden ser cualquier tipo de lesiones, golpes, y demás, algunos de los cuales son bastante simples de evitar, y otros con los que en verdad debemos estar atentos.
Lo primero que tenemos que tener en cuenta, no obstante, y sobre todo si estamos buscando un deporte para nuestro hijo, es que los deportes de contacto no son en esencia violentos, aunque sí existe un mayor riesgo de sufrir lesiones, lo que sin embargo, los especialistas reportan se ve compensando con otro tipo de actitudes que desarrollan las personas que juegan en equipo.
Algunas de las lesiones más corrientes en estos casos tienen que ver con traumatismos, hematomas, dolor por el golpe, esguinces, desgarros musculares, hasta fracturas y, en los deportes de mayor contacto físico, incluso conmociones y daño cerebral, sin embargo, también podemos llegar a tener un accidente casero y que nos suceda algo así, por lo que no es conveniente resguardarse en la casa más de la cuenta.
Sin embargo, a fin de evitar siempre estas situaciones por demás desagradables, el deportista debe contar con un régimen de disciplina y un entrenamiento específico para cada deporte, ya que las técnicas y métodos varían siempre según los objetivos, y tenemos que analizarlos directamente con algún especialista para no errar en las prácticas.
Finalmente, se debe decir que algunos de los deportes de contacto más practicados en los últimos años, al menos a nivel nacional, han sido el fútbol, el básquetbol, el hockey, el handball, y el esgrima, entre otros, y que a niveles amateurs, los parámetros de lesiones de todos ellos son más bien bajos, por lo que no pueden dejar de recomendarse de ninguna forma, y menos atendiendo a la enormidad de beneficios que aportan.