Las hierbas siempre han sido los aliados perfectos de nuestra salud, ellas nos ayudan en casi todos los síntomas. Uno de ellos es la retención de líquidos, el cual ocurre en situaciones como el embarazo, la menopausia o el período premenstrual, aparte de otras enfermedades.
La retención de líquidos es un síntoma muy abundante. El agua es el elemento que se encuentra en gran cantidad en nuestro organismo. Alcanza el 72% del peso corporal. Se reparte en las células, los vasos sanguíneos y en los tejidos de alrededor de las células. Todo esto está separado por una membrana semipermeable que da paso a los líquidos y a sus componentes. Cuando se produce la retención de líquidos, es porque se crea un desequilibrio de las fuerzas que regulan el paso de unos a otros. Cuando el paso es abundante, se produce entonces, la retención.
Los síntomas son el aumento de peso, piernas y manos hinchadas, malestar, pesadez, debilidad, calambres, palpitaciones…
En lo que afecta a la estética, llega a producir la típica celulitis llamada “piel de naranja”.
Cuando el efecto sucede en el embarazo (el 50% de las mujeres), sobre todo en el tercer trimestre, es culpa de los cambios hormonales y se manifiesta con la hinchazón de tobillos y pies, este no es muy preocupante, pero hay que estar alerta. Cuando es preocupante es cuando esta hinchazón pasa a las manos y la cara.
En la menopausia, igualmente ocurre por el trastorno hormonal.
Igualmente en la obesidad.
Otra causa irremediable, es la edad, pues con el paso del tiempo, se pierde elasticidad en los vasos sanguíneos, una menor capacidad en los riñones e hígado, por lo que la función de deshecho no se hace correctamente y los líquidos se acumulan.