Nos pensamos que todo lo que tenemos que hacer para perder peso, supone un grandísimo esfuerzo y sacrificio, y por eso ni nos lo planteamos, de hecho otras muchas veces estamos intentándolo pero cometemos errores en nuestros hábitos, y al no ver resultados desistimos en el intento. Por eso hoy os traigo unos hábitos muy sencillos de llevar a cabo, que ayudan, y mucho, a perder peso más fácilmente.
Podréis comprobar que en el siguiente listado hay cosas que parecen tan sencillas, que pueden resultar absurdas, pero no caemos en ellas, y nos ponemos a nosotros mismos difícil el hecho de perder peso.
- DESAYUNAR HUEVOS
Un estudio de Nutrition Research constató que las personas que desayunan huevos consumen menos calorías el resto del día. Con lo cual podemos desde primera hora ayudar a nuestro objetivo.
- LEVÁNTATE DE LA SILLA
En el trabajo, levántate cuando estés leyendo o tengas que contestar una llamada telefónica. De pie se queman más calorías que sentado, así que haz el esfuerzo, y no estés durante horas en la misma posición de descanso.
- COGE UN BOLÍGRAFO Y APUNTA TODO
Las personas que anotaron en un diario las comidas que tomaron durante al menos 3 semanas suelen perder 1 kilo y medio más que aquellas que no lo hicieron. Se crea una conciencia de la alimentación y por lo tanto más control sobre la misma.
- MASTICA LENTAMENTE
Ingerirás casi un 12 por ciento menos de calorías que engullendo tus platos, según se señala en un estudio del American Journal of Clinical Nutrition. Es algo muy sencillo, pero que casi nadie hace, date tiempo comiendo, y notarás los resultados.
- APAGA LA TELEVISIÓN
En un estudio de la Universidad de Masachussetts, los participantes que lo hicieron ingirieron 300 calorías más al día. El hecho de apagar el televisor, supone que inconscientemente estemos más activos y menos sedentarios.
- SAL A PASEAR
Y hazlo todas las semanas. Tres de cada cuatro personas que tuvieron éxito con su dieta lo hicieron. A parte del ejercicio realizado, tomar una rutina de pasear diariamente, supone más actividad, menos sedentarismo, y menos acceso a atacar la nevera.