Un estudio realizado de forma reciente, en el marco de la II Semana de Promoción de la Alimentación Saludable y la Actividad Física que desarrolla el Ayuntamiento de Santander, ha demostrado que en los niños, es más perjudicial la falta de actividad física de forma regular a lo largo de la semana, que la alimentación que los mismos puedan tener, al menos de acuerdo a los registros de obesidad que se mantienen el respecto.
Lo cierto del caso es que si consideramos que los niños españoles tienden de por sí a la obesidad, esta investigación desarrollada en Cantabria, ha demostrado concretamente que el 26,23% de la población infantil de 2 a 15 años padece sobrecarga ponderal, una definición teórica que engloba tanto el sobrepeso como la obesidad en sí misma, y que en la mayoría de los casos, se debe a la ausencia de una actividad física constante.
De este modo, y teniendo en cuenta lo difícil que parece a veces que los pequeños abandonen los videojuegos para salir un rato al parque, o que realicen algún ejercicio físico más allá del que se les pide en la escuela, los especialistas vuelven a hacer hincapié en la necesidad de que lleven adelante alguna actividad física en sus primeros años de vida, incluso cuando su alimentación no sea la mejor.
Por ejemplo, los expertos señalan que una dieta suficientemente buena como para que el ejercicio logre un buen estado físico, tanto interno como externo del niño, debería comprender en la mayoría de los casos, el consumo de dos porciones de pescado a la semana, además de cinco comidas diarias, las cuales siempre deben incluir tanto frutas como verduras, y por qué no también, los clásicos dos litros de agua por día. De este modo, podrás lograr que tu hijo evite llegar a la adolescencia con sobrepeso, con todos los perjuicios que ello provoca.