Cuando pensamos en depilarnos pensamos directamente a la cera, las máquinas eléctricas, las cremas o las cuchillas. Éstas dos últimas, nada recomendables ya que cortan, no arrancan, por lo tanto es muy poco duradero.
La depilación láser, aunque menos económica, es una solución definitiva, en la mayoría de los casos, para la eliminación del vello. Es indolora y segura para ambos sexos y para cualquier edad. No provoca ningún tipo de efecto secundario.
Las únicas precauciones que se deben tomar son: cuando tu piel está recién bronceada o estás tomando medicamentos fotosensivilizantes y cuando has tomado isotretinoína, que debes esperar medio año.
Al no dañar nada la piel ni sus glándulas sudorípadas, está indicado para todas las zonas del cuerpo y además deja la piel suave y saludable.
Es una solución muy buena, teniendo en cuenta que perdemos muchas horas y dinero en depilarnos.
Eso si, si tomas la decisión de hacerte este tipo de depilación, ve a un médico profesional, ya que es un tratamiento médico, no un tratamiento normal estético. Prueba de ello, es que las mujeres embarazadas no pueden realizarlo ya que solamente pueden realizar un tratamiento medico si es necesario para su salud o la de su bebé.