El suero de leche contiene hidratos de carbono en forma de lactosa o azúcar de leche. La lactosa es un disacárido compuesto de una molécula de glucosa y un a molécula de galactosa. Cien gramos de suero de leche líquido contienen 4,7 gr. de azúcar de leche.
La lactosa es el componente principal del suero de leche y la que le confiere sus propiedades más importantes. Dado que el azúcar de leche como disacárido es fácilmente asimilable por el organismo, la lactosa constituye una buena fuente de energía. Además de esto, tiene otras propiedades terapeúticas:
- Estimulante del peristaltismo intestinal
- Regenera la flora intestinal
- Estimula y desintoxica el hígado
- Favorece la eliminación del exceso de líquido en los tejidos
- Activa la eliminación de toxinas por los riñones
- Mejora la asimilación de nutrientes
- Corrige el medio orgánico
¿Qué indicaciones generales tenemos con el suero de leche?
- Fatiga general, falta de energía
- Aumento del rendimiento deportivo
- Tratamiento con antibióticos
- Calambres musculares
- Atonía intestinal, estreñimiento
- Flatulencia, procesos de putrefacción
- Tratornos digestivos crónicos
- Hemorroides
- Hiperviscosidad en sangre
- Hipercolesterolemia
- Eczema
- Acné
- Furúnculos
- Hepatopatías: depósitos, ictericia, cirrosis
- Insuficiencia renal, litiasis renal
- Diurético no irritativo
- Cistitis
- Hipertensión arterial
- Infarto de miocardio, ictus
- Reuma, artritis, artrosis, ciática
- Gota
- Sobrepeso, obesidad
- Diabetes
El primer paso es, en todos los casos, el restablecimiento de un medio sano que debe ser liberado de sus toxinas y alimentado con nutrientes.