Una de las cuestiones que más preocupan a las personas cuando llegan aproximadamente a la mitad de su vida, tiene que ver directamente con la necesidad de fortalecer sus huesos, ya que sienten que éstos no les responden del mismo modo que antaño, y consideran que los distintos ejercicios indicados pueden ser útiles para el futuro. Si éste es tu caso, te enseñamos algunos procedimientos interesantes para que lleves a cabo.
Por ejemplo, el primero de ellos tiene que ver directamente con algo que todos sabemos hacer, pero que efectivamente pocos de nosotros hacemos, como lo es saltar. Este ejercicio es recomendado sobre todo debido a que fortalece los huesos gracias al impacto que se genera al momento de tocar tierra. Si vas al gimnasio, puedes utilizar alguna superficie que disminuya el impacto de tus rodillas en el suelo.
Si saltar se te hace imposible, otra de las actividades que te pueden venir muy bien en este sentido, es el pararse en puntas de pie, como si estuviéramos intentando ver algo por encima de un muro. Básicamente el impacto es el mismo que en el caso del salto. Sin embargo, conviene que apoyes la punta de los pies en el extremo de un escalón y lo lleves hacia abajo todo lo que puedas, tomando la baranda para no caerte.
Si eres un poco más joven y tienes ganas, también puedes mejorar la fortaleza de tus huesos haciendo lagartijas, que son muy comunes entre los adolescentes. Básicamente, este ejercicio nos permite fortalecer los huesos de las muñecas, pero cuenta con la ventaja de que ayuda marcar los músculos de los brazos, la espalda y el abdomen.
Finalmente, las sentadillas también pueden ser recomendadas en este sentido, ya que te permiten fortalecer los huesos de la columna vertebral y los músculos de las piernas, aunque siempre teniendo cuidado de la cantidad de repeticiones, y el peso que se carga encima.