Aunque la liposucción es uno de los procedimientos más desarrollados en el mundo entero para aquellas personas que tienen como finalidad el perder peso, muchas veces nos encontramos con casos en los que igualmente los kilos que se fueron regresan al poco tiempo, con el siguiente problema que significa tener que someterse nuevamente a una de estas cirugías, en un punto peligrosas, y casi siempre costosas.
Esto sucede en muchas ocasiones, porque la liposucción abdominal provoca un aumento de la grasa visceral y este aumento, a su vez, se vincula con la posibilidad de sufrir una enfermedad cardiovascular. Todo lo cual además se relaciona con el hecho de que si permitimos un aumento de peso en los meses siguientes a pasar por el quirófano, pondremos en riesgo nuestra vida más de lo que está expuesta una persona “normal”.
Incluso, los especialistas explican que la liposucción puede afectar a la composición corporal y al perfil metabólico, motivo más que suficiente para que estar atentos al hecho de que la grasa activa los mecanismos de retroalimentación de la grasa corporal y se gana peso, por lo que una de las mejores actividades que podemos comenzar luego de una operación de este tipo tiene que ver con las físicas, para evitar la acumulación de kilos.
De hecho, un reciente estudio llevado a cabo por la Universidad de Sao Paulo, Brasil, ha determinado que este aumento de peso que causa la liposucción puede ser contrarrestado con el ejercicio físico, y que, de hecho, es fácilmente distinguible una persona que ha practicado deporte luego de una liposucción, de aquella que no lo ha hecho.
En este estudio, los investigadores estudiaron a 36 mujeres que se habían sometido a una liposucción, permitiendo que la mitad de ellas realice ejercicio físico varias veces a la semana, y que la otra mitad no tenga ningún tipo de actividad. Luego de un tiempo, las mujeres sin actividad, mostraron un aumento de la grasa visceral del 10% y un descenso de su gasto energético en comparación con las mujeres que sí se habían entrenado.