Casi todo el mundo que hace ejercicio habitualmente, ha sufrido alguna vez un desgarro muscular. Es sin duda una de las lesiones más frecuentes, pero que aunque parezcan leves, se nos pueden complicar de tal modo, que reaparezca en multitud de ocasiones, y todo por una mala recuperación. Hoy por lo tanto os proponemos unos cuantos consejos para superar con éxito un desgarro muscular.

Las primeras 24-48 horas serán vitales, ya no tanto para la buena formación de las fibras, sino para acortar los tiempos de recuperación. Lo primero para combatir el dolor y la inflamación, es hacer un buen vendaje de presión, sin que corte la circulación sanguínea, y elevar la pierna. Después cada 2 o 3 horas aplicar hielo durante 15-20 minutos. Y si el dolor es muy intenso, se podrá tomar Ibuprofeno, pero sin abusar, ya que a la larga será perjudicial para la musculatura.
Durante los 3 o 4 días siguiente, ya se podrá empezar a realizar movimientos especiales para no dejar demasiada parada la zona dolorida. Los ejercicios deberán ser muy flojos, sobre todo para ir imprimiendo un movimiento y una leve carga. Y los estiramientos nos vendrán muy bien, pero cuidado, un estiramiento excesivo puede hacer que se vuelva a reproducir la lesión, así que con cabeza. Lo ideal es mover dos veces al día la zona dolorida, con series de 10 a 20 repeticiones.
Las siguientes semanas, de 2 a 3, es vital la recuperación física que hagamos, para que en el futuro no reaparezca la lesión. Tendremos que ir añadiendo resistencia progresivamente, así como pesas, repeticiones y series. Lo ideal es que la carga que imprimamos a la zona lesionada, sea equivalente al 25-50 % de carga que realizamos cuando nos lesionamos. ¡Nunca volver a la misma rutina de golpe! Y poco a poco ir aumentando cada día o cada dos, un 10% aproximadamente, para de este modo ir preparando al cuerpo, y que la vuelta no sea tan radical.
Por supuesto que si pasado tiempo continuamos con mucha dolencias y una movilidad reducida, es esencial acudir al médico. Un desgarro muscular, es una lesión que es sencilla de superar, pero muy fácil de recaer si optamos por malos hábitos en la recuperación.